
A media hora en bus del centro de Hong Kong se encuentra Stanley, un pequeño pueblo de pescadores que en 1842, cuando China cedió formalmente Hong Kong al Reino Unido, se convirtió en el primer centro administrativo británico en la isla. Hoy en día muchos habitantes y visitantes de Hong Kong van a Stanley para pasar el día en alguna de sus cercanas playas y comprar en su mercadillo, donde, en teoría, todo es más barato que en la ciudad. La excursión puede acabar con un menú típicamente británico: fish and chips y, cómo no, cerveza. El viaje en bus ofrece excelentes vistas de la ciudad y algún que otro susto ya que las carreteras son muy estrechas y empinadas y los conductores de autobuses muy atrevidos.